Catálogo Moderno
El proyecto Catálogo Moderno consiste en una instalación que busca reflexionar sobre la abrupta, incierta e híbrida manera en que América Latina deviene moderna. Para ello recurre a las figuras del catálogo/archivo museal y del gabinete de curiosidades europeo de los inicios de la Modernidad —surgido y expandido con la exploración y conquista de las llamadas “tierras nuevas”, como la americana—, entendidos no solo como elementos representativos, sino también como “contenedores” concretos de aquellos objetos que dan cuenta de nuestro permanente e incesante proceso de modernización. Un proceso colmado de fragmentos, temporalidades, saturación, acumulación y cruces constantes entre naturaleza, técnica y culturas.
El proyecto está compuesto por una suerte de “gabinete de curiosidades” —o depósito museal— que funciona como contenedor de alrededor de 500 objetos recolectados por la autora, provenientes de los más diversos ámbitos y dispuestos sin un orden o clasificación aparente, junto con su respectivo inventario/catálogo. Este catálogo se organiza en 10 archivadores metálicos que albergan las carpetas con las fichas de inventario correspondientes a cada objeto, y cuyo contenido puede ser consultado libremente por el público al abrir y cerrar cada archivador. El catálogo contiene tantas fichas como objetos en el gabinete. Cada ficha ha sido llenada a mano (como solía hacerse hace un tiempo en muchos museos chilenos y latinoamericanos), además de ser dibujada y pintada con lápices policromos en hojas formato A4, a través de un absurdo ejercicio de representación cuyo único fin es inventariar. Los objetos representados y catalogados en las fichas —y a diferencia de los objetos que están dentro del gabinete y que no responden a orden alguno— están clasificados en diez categorías según su procedencia. Dichas categorías se definen tanto a partir de algunos de los criterios empleados por los coleccionistas de los primeros gabinetes modernos en Europa (en latín), como de categorías propias formuladas en lenguas originarias (Quechua, Aymara, Náhuatl y Mapudungun).
Luego de realizado el inventario/catálogo, todos los objetos fueron cubiertos con esmalte opaco de color blanco, con el propósito de neutralizar su apariencia y temporalidades, en una suerte de detención o petrificación.
2025
MAC, Quinta Normal, Santiago.


















